Pues hoy sentí el impulso de escribir acerca de los impulsos porque hay momentos en que necesitamos de ellos sin tener idea de cuánto. Pero también hay ocasiones donde nos dejamos llevar por los impulsos y el daño es mayor. A quien no le ha pasado que ha besado a alguien por un impulso y luego se queda en shock diciendo: yo no soy así :S ... Pues déjame decirte que si lo hiciste es porque lo deseabas y te dejaste llevar sin pensar en lo que podía pasar luego, en ese freno que muchas veces nos protege por pensar en las consecuencias y que en otras ocasiones nos cohíbe de vivir cosas impidiéndonos obtener experiencias que solo por nosotros mismos podemos saciar.. Y es que no pretendamos nunca que nuestras acciones no tengan consecuencias, porque siempre las tendrán, pero queda de nuestra parte asumirlas o simplemente evitarlas de modo que: o resulten peores cuando exploten algún día, o simplemente no ganamos por no arriesgar…

Y es que en estos días estuve conversando de todo un poco con dos de mis mejores amigas y llegue a muchas conclusiones que pueden enredar o quizás aclarar las cosas… Una de ellas es que cada vez que damos consejos para que los seres que queremos hagan bien las cosas, nos olvidamos que quizá nosotros también hemos cometido los mismos errores y los seguiremos cometiendo, y peor aún , nos gusta cometerlos y que nos apoyen en esas locuras… y quizá cuando se trata de alguien que queremos, entramos en un estado mayor de conciencia que nos hace buscar el modo de proteger a esa persona y allí si estamos al tanto de los pro y los contra de equis situación. Pero cuando somos nosotros quienes estamos en el error, nos sentimos tan a gusto que optamos por decir: traquil@ , no pasa nada… relájate, yo sé cómo es todo… no exageres… normal marica… o cuando comparan las situaciones de una decimos: es muy diferente porque …..
Y pues de pronto nos damos cuenta que en nuestro afán por proteger a quien creemos débil, le impedimos vivir experiencias, aun cuando a nosotros nos encanta lanzarnos al precipicio y disfrutar cada golpe y los que vengan.. Y pues por más que este consciente de esto, nunca dejare de hacer todo por proteger a los seres que amo, porque sé que las caídas duelen muchooo..

Pero al final permitiré que vivan sus propias experiencias y abriré mi mente a aceptar lo que desean.. Igual siempre tendré palabras para intentar lograr una sonrisa, oídos para escuchar tristeza o felicidad, un hombro donde puedas llorar y refugiar tu ebriedad y una frase para seguir adelante: Maric@ que hacemos que no fumamos????

